miércoles, 1 de agosto de 2012

Bloom de Beach House

Encarar la realización de un nuevo disco tras firmar una obra maestra del calibre de "Teen dream" no debe ser nada fácil. Das por seguro que lo primero que se hará será compararlo con el anterior, y la principal duda, supongo, es si seguir en la misma dirección o dar un volantazo.
Así que al escuchar los primeros acordes de "myth", un cruce imposible entre "10 mile stereo" y "take care", la sensación que recibes es que has vuelto a casa. Sigues escuchando una música evocadora, hipnótica, onírica, cristalina, etérea, tranquilizadora, opiácea, que es capaz de mecerte y no querer despertar, que te traslada a un lugar comfortable del que no quieres salir y donde deseas pasar tu vida entera.
Todo esto lo realizan de la manea más sencilla: guitarras, teclados, órganos y batería, a lo que le sumamos la voz prodigiosa de Victoria Legrand. Con estos pequeños ingredientes son capaces de generar temas como "wild", "the hours", "new year" y "on the sea", por los que cualquiera mataría. Todo lo que en "Teen dream" plantaron, aquí - tomando el título del álbum - ha florecido. Con menos todo es más.
A todo lo anterior hay que añadir los temas universales sobre los que escribe Victoria; aprovechar el momento en "wild", "and in a while you start a smile, the earth is wild we've got no time"; el amor para imperecedero en "lazuli", "like no other, you can't be replaced", "the hours", "change your mind, don't leave without me", y "troublemaker", "always a face to remind me, someone like you"; y la muerte, tanto la que acecha en "on the sea", "whisper to a friend, gentle til the end", como la consumida en "irene", "it's a strange paradise, you'll be waiting".
En conclusión, a la espera de los lanzamientos de Animal Collective y The XX, y junto al "Undun" de The Roots, "Bloom" se posiciona como uno de los esenciales de 2012.

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